En nuestro organismo existen receptores naturales para proteínas de nuestro propio cuerpo que también se unen a moléculas similares de origen externo, como la nicotina o los canabinoides (lo cual no quiere decir que Dios nos diseñara pensando en que algún día nos íbamos a hinchar a fumar petas). El caso concreto del sistema endocanabinoide funciona gracias a dos tipos diferentes de receptores, CB1 (presente en las neuronas) y CB2 (presente en células del sistema inmune implicadas en la inflamación).
Desde hace años se sabe que estos receptores están implicados en la patología de las enfermedades neurodegenerativas, actuando como neuroprotectores y evitando la inflamación de los axones, que es la causa última del mal en la esclerosis múltiple. Concretamente, hacen bajar la producción de las famosas citoquinas proinflamatorias, entre otras cosas.
Pero como la estimulación del receptor CB1 tiene efectos psicotrópicos, era cuestión de ver si el receptor CB2 era más seguro como diana terapéutica. Un grupo de investigadores españoles ha realizado este tipo de aproximación: han analizado el papel del receptor de canabinoides CB2 para ver si podían utilizarlo como potencial diana terapéutica para el tratamiento de la esclerosis múltiple u otras enfermedades neurodegenerativas. Para ello han utilizado un modelo animal de ratón con una enfermedad equivalente a la esclerosis múltiple humana.
En la entrada del jueves pasado comentábamos otro acercamiento terapéutico para esta enfermedad.
El receptor de canabinoides CB2 participa en el control de la proliferación celular, supervivencia y diferenciación de las células precursoras neuronales y hematopoyéticas. La ausencia del receptor CB2 en ratones aumentaba la gravedad de los síntomas, mientras que si se estimulaba farmacológicamente dicho receptor, el efecto era el contrario: disminuía la pérdida axonal y se evitaba la acumulación de células de microglía en el cerebro inflamado. Todo ello, claro está, sin los efectos negativos que el consumo clásico de canabinoides produce, pues tal como enfocan los medios de comunicación generalistas estas noticias parecería que la panacea es hartarse de fumar petas.
2/4/08
No todo es cuestión de fumarse un porro
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Elena Garrido
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27/3/08
Un fulereno es para siempre
El glutamato es uno de los aminoácidos más reconocidos, aunque sólo sea en su faceta de potenciador del sabor asociado a diversas leyendas urbanas sobre la obesidad o comer en restaurantes chinos.
El glutamato es un neurotransmisor excitador, y se ha propuesto que cuando su metabolismo está alterado y se acumula un exceso de glutamato en el exterior de las neuronas puede producirse degeneración. Es uno de los mecanismos propuestos de daño neurológico en la esclerosis múltiple, enfermedad que se caracteriza porque la vaina de mielina que rodea los axones de las neuronas está dañada. Las células del sistema inmune atacan esta mielina por causas desconocidas.
Se están investigando diferentes estrategias terapéuticas para proteger las neuronas y retrasar esa desmielinización de los axones. Como el estrés oxidativo y los problemas con el metabolismo del glutamato también están asociados con la degeneración axonal, se está investigando el uso de antioxidantes y antagonistas del receptor del glutamato como agentes neuroprotectores aplicables a diversas enfermedades neurodegenerativas, entre ellas la esclerosis múltiple.
Hay que tener cuidadín porque bloquear la transmisión glutamaérgica puede traer efectos indeseables como psicosis y alucinaciones.
Pero un nutrido grupo de investigadores ha estudiado el papel terapéutico de una curiosa molécula que actúa tanto de antioxidante como de antagonista del receptor del glutamato de forma segura, y que se propone como potencial neuroprotector que retrasaría la progresión de la esclerosis múltiple: el ABS-75, un derivado de los fulerenos.
Los fulerenos son bellas moléculas emparentadas con el diamante y el grafito. El más conocido es el compuesto por 60 átomos de carbono. A esta moleculita le gustan más los radicales libres que a un tonto un lápiz.
El ABS-75 es una molécula diseñada químicamente para reunir las propiedades antioxidantes del fulereno con las propiedades anti-tóxicas de los antagonistas del receptor del glutamato. Probada en ratones modelo con una enfermedad neurológica equivalente a la esclerosis múltiple humana, demostró que confiere neuroprotección, disminuye la pérdida axonal y reduce la toxicidad debida a la excitación por glutamato. Previene los desequilibrios en el metabolismo del glutamato y bloquea los daños dependientes del glutamato. Otra fantástica molécula que tenemos que agradecer al carbono.
La semana que viene comentaremos otra estrategia terapéutica aplicable a la esclerosis múltiple.
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Elena Garrido
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6/2/08
El poder del inconsciente
Según las teorías de Freud, las motivaciones humanas, tanto el miedo como el deseo, son totalmente ajenas a nuestra consciencia. Freud intentó dar al término inconsciente un estatus científico. Sin embargo, sus ideas no eran más que eso y, a pesar de que tuvieron un enorme impacto en la sociedad, lo cierto es que no existía ninguna manera de demostrar la existencia de ese inconsciente del que tanto hablaba.
Sin embargo, el desarrollo de técnicas como la neuroimagen funcional (o tomografía por emisión de positrones) nos permiten hoy día trabajar con el cerebro en funcionamiento y observar qué partes de nuestro cerebro se activan frente a determinados estímulos. ¿Es posible utilizar esta técnica para demostrar la existencia del inconsciente?
Pues parece ser que sí. O si no algo parecido ha hecho un grupo de investigadores estadounidense en un trabajo publicado el pasado mes de enero en PLoS. En este trabajo estudian si estímulos que pasan desapercibidos a nuestra consciencia son capaces de desencadenar los mecanismos de recompensa que producen estímulos captados conscientemente. Los mecanismos de recompensa no son más que una respuesta adaptativa de nuestro cerebro para favorecer aquellos comportamientos que son beneficiosos para nuestra supervivencia. Es por ese motivo que actividades cotidianas como comer o el sexo nos resultan placenteras. En los mecanismos de recompensa están implicadas distintas regiones de nuestro cerebro, especialmente el sistema límbico. Por tanto, la actividad en determinadas regiones del sistema límbico se asocia con la activación de los mecanismos de recompensa.
En cuanto al estudio publicado, el objetivo de los investigadores era comprobar si existe alguna diferencia en la activación de los mecanismos de recompensa entre la respuesta a los estímulos conscientes y la respuesta a los estímulos inconscientes. Para estudiarlo utilizaron a un grupo de personas a quienes les mostraron una serie de imágenes de forma secuencial durante el tiempo suficiente para ser captadas de forma consciente (467 milisegundos). Entre esas imágenes se mostraban durante un tiempo muy breve (33 milisegundos), otras imágenes con algún tipo de estímulo de tipo sexual, relacionado con drogas, desagradable o neutro. Estas últimas imágenes no fueron captadas conscientemente por los individuos, es decir, ninguno de ellos era consciente de haberlas visto. Al mismo tiempo que los individuos observaban las imágenes, eran sometidos a las técnicas de neuroimagen funcional para comprobar qué zonas del cerebro se activaban durante el proceso.
De forma sorprendente, observaron que, salvando algunas distancias, esos estímulos inconscientes activaban las mismas zonas cerebrales relacionadas con los circuitos de recompensa que los estímulos conscientes. Esto implica que nuestro sistema límbico es capaz de desencadenar una respuesta emocional inconsciente e inmediata frente a estímulos de distinto tipo.
Dado que el fenómeno de la adicción está relacionado directamente con los mecanismos cerebrales de recompensa, este descubrimiento puede tener una gran repercusión clínica. Puede ayudar a comprender mejor los casos de individuos afectados de adicciones crónicas.
La verdad es que asusta descubrir que imágenes que ni siquiera percibimos conscientemente son capaces de provocar en nosotros respuestas emocionales. Supongo que todo el mundo ya ha oído hablar de la publicidad subliminal. Yo no me la quería creer, pero después de esto… Ay, si Freud levantara la cabeza…
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Verónica
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31/1/08
Esquizofrenia y sexismo neuronal
La esquizofrenia es un conjunto de enfermedades mal comprendidas por la población general, y está rodeada de miedos y falsos mitos. Por ejemplo, persiste la creencia de que los esquizofrénicos son violentos y peligrosos, que no pueden trabajar ni llevar una vida productiva. Hace poco salió un "experto" en televisión (hablando de un caso de asesinato por parte de un esquizofrénico) aconsejando el internamiento de por vida de este tipo de enfermos en centros especializados (los desaparecidos psiquiátricos). Los esquizofrénicos que lo vieran debieron tomárselo muy mal.
En realidad los esquizofrénicos sufren más violencia que la que crean y, manteniendo una medicación adecuada vago vigilancia médica, pueden hacer vida casi normal. También es cierto que sufren cierto deterioro cognitivo en cuanto a atención, memoria, fluencia verbal etc, que depende de la gravedad de la enfermedad, y que también se intenta mejorar con la
medicación.
Un dato que poca gente sabe es que la gravedad y progresión de la esquizofrenia depende del sexo del paciente. Las mujeres, por lo general, empiezan a manifestar síntomas más tarde, los síntomatología es más leve, sufren menos y más cortos episodios psicóticos y responden mejor a la medicación que los varones. ¿Por qué?
Pues los estrógenos deben andar detrás de esto, y también de las conocidas diferencias en cuanto a aptitudes neurocognitivas entre sexos. Los hombres suelen destacar en pruebas que valoran la visión espacial. Las mujeres son excelentes en pruebas de atención, memoria verbal, y precisión motora. La explicación de estas diferencias parece ser el efecto permanente de las hormonas sexuales estereoideas en la organización y determinación de la estructura del cerebro durante la etapa prenatal, así como el efecto de esas mismas hormonas circulantes durante la vida postnatal. De hecho, la excelencia de las mujeres en pruebas sobre habilidades "femeninas" depende del ciclo menstrual debido al impacto de los estrógenos: en la fase estrogénica (ovulación) los resultados son mejores en ese tipo de pruebas. Los transexuales aumentan su éxito en las pruebas "masculinas" o "femeninas" en función de si se les administra testosterona o estrógenos.
La tendencia en los estudios de endocrinología del comportamiento es la de someter a los hombres a tests específicos "masculinos" en los que abunden pruebas en las que ellos destacan, y a someter a las mujeres a tests "femeninos", donde se puntúen pruebas en las que ellas son más
aptas en términos generales que el promedio masculino.
En un estudio reciente de la revista Neuropsychopharmacology, se intentó investigar las diferencias según el sexo del paciente en la respuesta cognitiva a la medicación en pacientes con un primer episodio de esquizofrenia.
Mediante la realización de tests específicos para cada sexo, demostraron que las mujeres con esquizofrenia sometidas a tratamiento mostraban una mejoría en los resultados cognitivos medidos por tests específicos para mujeres, mientras que los hombres bajo tratamiento antipsicótico no mostraban mejoría en la realización de los tests "femeninos" y sólo mejoraban a los hombres sanos en los tests "masculinos" cuando se excluían las pruebas motoras (afectadas por el tratamiento).
Este estudio da soporte a la teoría del papel de los estrógenos en la modulación del curso clínico de la esquizofrenia, y apoya el uso de terapia estrogénica exógena de forma complementaria al tratamiento antipsicótico.
Por lo visto los medicamentos antipsicóticos afectan al metabolismo de los estrógenos, ayudando a normalizar la capacidad neuroprotectora y neurotransmisora típica de los estrógenos. La explicación propuesta es que durante el episodio psicótico agudo, se reduce esta regulación neurofisiológica por parte de los estrógenos. El tratamiento conduce a una recuperación de los patrones típicos de habilidades cognitivas en función del sexo, quizás porque se normaliza la capacidad que tienen los estrógenos para activar los sistemas neuronales.
Sin duda hay otros factores implicados en estas diferencias entre los sexos en relación al tratamiento con antipsicóticos, pero este estudio demuestra la importancia de tener en cuenta las diferencias sexuales a la hora de planificar tratamientos que intenten paliar déficits cognitivos.
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Elena Garrido
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17/10/07
Los secretos del té
Cuenta la leyenda que el té fue descubierto en China en el año 2500 a.C. por el emperador Sheng Nung. Parece ser que este emperador era bastante escrupuloso y tenía por costumbre hervir el agua que bebía. Un día que se encontraba descansando bajo un árbol, el viento hizo que unas extrañas hojas cayeran en el agua que sus súbditos hervían para él. Lleno de curiosidad decidió probar esa agua que se había tornado algo oscura. Así nació la infusión de té. Posteriormente, la costumbre china de beber té fue exportada a casi todos los rincones del mundo. En Japón se hizo tan popular que se convirtió en el eje central de un ritual social y estético conocido como la ceremonia del té. Y ¿quién no ha oído hablar del famoso té que todos los británicos toman a las cinco de la tarde? De flickr La teanina es un aminoácido que presenta una propiedad muy inusual: es capaz de atravesar la barrera hematoencefálica. La barrera hematoencefálica es un sistema de protección que tiene nuestro sistema nervioso para evitar que sustancias que puedan ser tóxicas entren en contacto con las neuronas y las dañen. El hecho de que la teanina sea capaz de atravesar esa barrera no parece ser peligroso ni nocivo, sino todo lo contrario. O al menos eso es lo que demostraron un grupo de investigadores japoneses en un estudio. Según ese trabajo que se realizó en jerbos, la teanina fue capaz de prevenir la muerte neuronal de una región del cerebro de los animales tras un episodio de isquemia. La isquemia es la falta de riego sanguíneo en una zona concreta del organismo que suele tener efectos negativos debido a la falta de oxígeno.
Pero, ¿qué secretos esconde este brebaje que se consume desde hace más de 4000 años? Supongo que todo el mundo habrá oído hablar de la teína. La teína es, en realidad, lo mismo que la cafeína y es una sustancia de tipo alcaloide que resulta estimulante. Pero no es de la teína de lo que os quería hablar. He querido nombrar ese compuesto para que no se confunda con otra sustancia mucho más interesante que se encuentra en el té: la teanina. 
No obstante, la curiosidad de estos investigadores por este compuesto no acaba ahí y han continuado trabajando para intentar esclarecer cuales son los mecanismos implicados en el efecto neuroprotector de la teanina. En otro artículo publicado recientemente en su versión electrónica relacionan el efecto neuroprotector de la teanina con los receptores del ácido gamma aminobutírico (GABA), un neurotransmisor del sistema nervioso central. En este estudio observaron que los efectos neuroprotectores de la teanina frente a la isquemia se revertían cuando se administraba junto con una sustancia capaz de bloquear los receptores GABA. Este hecho indica que esos receptores seguramente están implicados en el efecto neuroprotector de la teanina aunque el mecanismo exacto todavía no está claro.
Desgraciadamente, los efectos de la teanina únicamente se observaron cuando ésta se administró antes de producirse el episodio de isquemia. Cuando se administró posteriormente no se observó ningún efecto beneficioso sobre la muerte neuronal.
Si es que ya lo decían nuestras abuelas, más vale prevenir que curar. No sé vosotros, pero yo me voy a tomar un té aunque no sean las cinco.
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10/10/07
Todos a la cama
Durante siglos, el hombre se ha preguntado sobre la función del sueño. Se han planteado diferentes hipótesis, pero todavía no hay una respuesta clara sobre su significado fisiológico. No obstante, ya se ha dejado atrás la época en la que se consideraba este fenómeno como algo pasivo y se le considera un estado fruto de acciones positivas. Es decir, durante el sueño perdemos el contacto con nuestro entorno, pero eso no quiere decir que en nuestro cerebro no esté pasando nada. De hecho, se suceden una serie de fases o estadios de forma cíclica que son imprescindibles para que nos despertemos con la sensación de estar descansados.
La sucesión de los estados de vigilia y sueño (con todas sus fases) durante las 24 horas del día es lo que se conoce como ritmo circadiano y es imprescindible que ese patrón no se vea alterado para garantizar un correcto funcionamiento de nuestro organismo y, en especial, de nuestras capacidades cognitivas.
En resumen, si no dormimos bien nuestro cerebro tiene dificultades para realizar sus tareas cotidianas como aprender cosas nuevas o analizar la información que recibimos del entorno.
Por tanto, este estudio abre una posible vía de tratamiento que podría mejorar el estado cognitivo de pacientes con enfermedades neurodegenerativas. No obstante, todavía se plantean algunas incógnitas dado que la utilización prolongada de ese tipo de fármacos puede acarrear otro tipo de problemas. Sea como sea, es otra evidencia más que demuestra que respetar los ciclos de sueño y vigilia es muy importante para mantener nuestro cerebro sano y activo. Intentaré recordar eso cada vez que suene mi despertador por la mañana.
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Verónica
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