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17/1/08

De aceites y demencias: de los enlaces entre átomos al alzhéimer

Los medios de comunicación no dejan de dar la brasa con que el consumo de grasas saturadas es malo para la salud cardiovascular, que si lo haces te va a dar un patachungo cardíaco y todo lo demás, y que en cambio las grasas polinsaturadas son buenísimas y te dejan las arterias bien limpias. Eso no quita que los ácidos grasos polinsaturados sean altamente calóricos, y por tanto su consumo deba ser moderado en una dieta equilibrada. Esta mezcla de informaciones provocó la ira de más de un consumidor, que creyó erróneamente que los médicos primero maldecían el aceite de oliva y después lo recomendaban, poniéndolo de ejemplo de lo poco que se puede confiar en la ciencia y en que no vale la pena seguir las directrices de los médicos, cuando en realidad los dos conceptos no son contradictorios entre sí.

El caso es que la gente ya sabe relacionar el consumo excesivo de las "grasas malas" con las enfermedades coronarias, la hipercolesterolemia y demás, pero debe tener en cuenta una nueva némesis: el consumo abundante de cierto tipo de grasas durante la vida adulta se relaciona claramente con un riesgo aumentado de padecer demencia senil y enfermedad de Alzheimer en edades avanzadas.

Es lo que acaba de publicar un grupo de investigadores finlandeses tras realizar el seguimiento durante dos décadas de 2000 individuos respecto a su ingesta de grasas y someterles a unas pruebas comunes de valoración a la hora de superar ciertas pruebas cognitivas comunes sobre memoria episódica, memoria semántica, fluencia verbal, velocidad psicomotora y otras. Valoraron en concreto la ingesta de grasas saturadas procedentes de la leche y derivados, ajustaron los factores demográficos y de problemas vasculares y encontraron que estaba asociada a mayor riesgo de MCI (mild cognitive impairment), que representa un estado transitorio entre los efectos normales de la edad y la demencia o la enfermedad de Alzheimer. Las funciones que se valoraron, sobre todo las semánticas, en teoría no empeoran con la edad; al contrario, deberían mejorar. Pero concluyeron que el consumo de ácidos grasos polinsaturados durante la edad adulta se asocia a una mejor función cognitiva global en etapas posteriores de la vida.
Este resultado no es sorprendente: desde finales de los años 90 se sabe que una dieta saludable y un buen estado nutricional se relaciona con un buen nivel cognitivo en las personas ancianas y que el consumo de ácidos grasos saturados y el famoso "colesterol alto" aumenta el riesgo de sufrir demencia y alzhéimer. Este riesgo es más elevado en mujeres, supuestamente por las diferencias en el metabolismo de los lípidos y que a los hombres mueren antes por enfermedad cardiovascular. Este estudio es el primero que investiga la asociación entre la dieta rica en grasas durante la vida adulta y el nivel cognitivo en edades más avanzadas, pero está sustentado por estudios anteriores que apuntaron a lo mismo.

A nivel de simple recordatorio, ¿cómo podemos acordarnos de cuáles eran los ácidos grados "buenos" y "malos"? ¿Y qué significa exactamente que un ácido graso sea saturado o insaturado?


Un ácido graso es una molécula, presente en las grasas, formada por una larga cadena de carbono, hidrógeno y oxígeno, con un grupo carboxilo (-COOH) en un extremo. El número de átomos de carbono es variable; cada carbono se une al siguiente por un enlace sencillo, y los enlaces que le quedan por formar (Dios bendiga su valencia 4) los emplea en unirse a átomos de hidrógeno (tenemos H3C- en un extremo de la molécula y cadenas -CH2 -CH2-CH2-etc).
Cuando son dos enlaces los que se comparten entre átomos de carbono hablamos de enlaces dobles, que aportar propiedades químicas particulares a la molécula.
A igual numero de carbonos entre dos moléculas y temperatura ambiente, los ácidos grasos que tengan enlaces dobles (insaturados) son líquidos y los que no los tengan (saturados) son sólidos.
Como regla mnemotécnica podemos recordar que el nombre funciona a la inversa que el número de enlaces dobles presentes: una molécula con muchos enlaces dobles podría llamarse "saturada", pero no, está "insaturada" de enlaces.

El ácido oleico, ácido graso mayoritario en composición del aceite de oliva, es un ejemplo de monoinsaturado: 18 átomos de carbono y un doble enlace entre los carbonos 9 y 10.
Los famosos aceites Omega-6 (vegetales) y Omega-3 (pescados y mariscos) son polinsaturados y su nombre indica que el primer doble enlace lo tienen en los carbonos 6 y 3, respectivamente.
Los ácidos grasos saturados están presentes en grasas animales, el chocolate y algunos pocos aceites vegetales (coco, por ejemplo).
(Los alimentos que contienen ácidos grasos suelen contar con más de media docena de ellos en su composición, pero se valora si el ácido graso mayoritario en insaturado o saturado).
Flagelaos de arrepentimiento cada vez que preparéis bechamel con mantequilla y leche entera.


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16/1/08

Demasiado corazón

Leía ayer en la prensa gratuita de anteayer que se había fabricado un corazón en Minnesota a partir de células madre y tejidos cardíacos de animales, sin añadir referencias ni a los autores, ni al artículo, ni a la revista en la que había aparecido (suele pasar). Me tomé la noticia con cautela y decidí buscar cuánto de cierto había en ella y cuánto de exageración. Menos mal que tenemos a Quim para iluminarnos

Antes de leer el artículo de Quim había estado buscando la noticia original, publicado en Nature Medicine, y el tratamiento que de la noticia habían hecho tres periódicos de pago: Público, El País y El Mundo.

Los tres tratan la noticia con rigor y, tanto en la de Público y El Mundo, podeis ver el vídeo de como el "nuevo" corazón empieza a latir. Cada uno de ellos aporta un enfoque diferente. Como ejercicio de periodismo científico comparativo lo encuentro interesante.



Si es que ya lo decía Guillermo Deldemonio:


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15/1/08

El "Corazón fantasma" y el futuro de los trasplantes

En el mundo desarrollado, donde la mayor parte de las enfermedades infecciosas, gran problema del resto del planeta (aunque eso parece que nos la rebufa...), están bajo control, nuestros esfuerzos investigadores se dirigen hacia otros problemas que emergen en ausencia de éstas. Uno de los focos más importantes se situa en el campo de los trasplantes de órganos (uno de los hábitos más comunes de los "civilizados" es intoxicar los propios órganos con alcohol tabaco y grasa 100% pura con sal por encima y después póngame sacarina, que me he pasado...)

Mientras en el caso de otros órganos, como el hígado, las capacidades de regeneración del propio tejido dan la esperanza de utilizar células sanas del propio órgano del paciente, en el caso del corazón, esta posibilidad queda prácticamente descartada: el corazón tiene una pésima capacidad autoregenerativa (al menos físicamente, porque ¿a quién no le han roto alguna vez el corazón, y aún está por aquí pululando? Vale, chiste malo...).

Pero he aquí que, entre todas las alternativas posibles empleadas hasta ahora, con mejores o peores resultados, aparece en el horizonte una nueva, que se publica hoy en Nature Medicine, y que algunos han bautizado como "corazón fantasma"... ¿En qué consiste?

Para empezar, dejemos claro que la cosa por ahora se ha hecho en ratas y ha dado resultados esperanzadores, pero no operativos. ¿Ya sabéis lo que eso significa? ¿No? Yo os lo explico: que igual no se consiguen resultados mejores que estos en las propias ratas, que igual no se consiguen resultados parecidos en humanos, que igual vete a saber qué puede llegar a pasar en el larguísimo camino que separa una experiencia in vitro de una in vivo. Dicho esto, una vez puestos los pies en el suelo, veamos lo que han hecho Doris Taylor y sus colaboradores de la Universidad de Minnesota.

Partiendo del corazón de una rata, le han eliminado todas las células mediante detergentes (no penséis en el ajax pino o el dixan, aunque la cosa tiene unos efectos similares...) y se le ha dejado solo la estructura básica (osea, el andamio sobre el cual estaban las células) formada por fibras y otras sustancias no celulares. Esto es lo que algunos han llamado un "corazón fantasma". Sobre este andamio, o "corazón fantasma" se inyectaron células que provenían del corazón de una rata recién nacida y que, a pesar de no ser células madre, sí que tienen la capacidad de diversificarse en todos los tipos de célula que encontramos en el corazón del adulto.


Conseguiremos hacer andamios para el corazón? De Flickr


Pues bien, los resultados obtenidos han sido que, en la estructura del andamio de la rata adulta, las células introducidas formaron una estructura de tejido que, al cabo de un tiempo empezó a latir y a presentar el comportamiento de un corazón normal. No obstante, y como os decíamos antes, los resultados de momento son sólo esperanzadores, ya que si bien el tejido latía, el latido era mínimo respecto al que requeriría un corazón funcional normal (en este sentido se habla de la necesidad de más tiempo y/o introducción de más cantidad de células)

En el caso de que esta técnica se perfeccionase en su modelo para ratas, se podría comenzar a plantear la posibilidad de seguir el mismo camino en humanos, introduciendo células madre en un corazón fantasma adecuado para humanos. Los primeros candidatos para ejercer de andamio cardíaco humano ya se empiezan a apuntar: corazones obtenidos de cadáveres humanos, andamios artificiales, i incluso, el andamio del corazón del animal con el sistema circulatorio más parecido al de los humanos (y no es ninguna broma): EL CERDO.


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14/1/08

El huevo o la gallina

El oro es uno de los productos más caros del mercado. Pero se dice que existe otro producto también dorado que, si por obtenerlo debiéramos pagar a los trabajadores que lo fabrican por horas, sería el más caro del mundo. ¿Que de qué hablo? Pues de la miel. Sabíais que para hacer un kilo de miel las abejas deben recorrer una distancia de 6000 quilómetros y parar a coger polen de seis millones de flores? Toda este trabajo beneficia, en primer lugar, a la abeja. ¡Y es que si no, no se tomaría la molestia! Pero estos pequeños insectos tan trabajadores no son los únicos que ganan: por un lado los humanos (y los osos, como Winnie de Poh) las parasitamos y expoliamos robándoles sin el menor asomo de vergüenza el fruto de su arduo trabajo. Y por otros lado se aprovechan las plantas. ¡Y es que para una planta también es un esfuerzo formar y mantener unas estructuras tan vistosas como las flores! La energía que dedican, pero, vale la pena, puesto que cuando las abejas se paran en su recorrido se llevan granos de polen que servirán por fecundar otras flores de la misma especie, y así la planta se podrá reproducir.

Imagen de flickr

De hecho, las plantas tienen varios mecanismos para reproducirse, y estos cambian mucho si la planta hace o no hace flores (es decir, si es angiospera o gimnospera). En el caso de las plantas que hacen flores uno de estos mecanismos es la zoofília. Y no, no me refiero a lo que estáis pensando, sino precisamente a lo que he explicado con el ejemplo de las abejas: un animal, que puede o no ser un insecto, va de flor en flor y así poliniza las flores masculinas con el polen que ha recogido de flores femeninas. El otro sistema más comúnmente utilizado es la dispersión aprovechando la fuerza del viento, que arrastra los granos de polen de una flor a otra.

Ahora, un grupo de científicos se ha preguntado cuál de estos dos sistemas es más antiguo. O dicho de otra manera, ¿qué hicieron primero las plantas con flores, utilizar animales o utilizar el viento? Sus resultados parecen indicar que la polinización zoofílica, concretamente a través de los insectos, fue el primer sistema que se utilizó, y que la dispersión aprovechando el viento fue posterior. Incluso aseguran que algunas plantas que hoy en día se polinizan mediante el viento empezaron a hacerlo a través de insectos. Además, afirman que las primeras angiospermas, además de *zoofílicas, eran generalistas(es decir, que cualquier insecto que pasara por allá ya les iba bien), y que las plantas con flores especializadas en un solo tipo de insecto aparecieron posteriormente.

Así que ya lo sabes, la próxima vez que tomes miel con requesón acuérdate de dar las gracias a las abejas... y a las plantas!


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11/1/08

Educación del azar, educación al azar

En ciencia no sólo es importante descubrir un concepto o desarrollar una ley antológica, también es importante saberla explicar, difundirla y lograr incorporarla a la "cultura general". En la década de los años 90 se desarrolló una herramienta para evaluar los conocimientos en física de un grupo representativo de alumnos, el Force Concept Inventory. Gracias a su uso, los autores de ese artículo constataron cómo la mayoría de los estudiantes sometidos al estudio habían entendido mal las leyes de Newton sobre el movimento. Ésto hizo que se replantease el camino academicista que se había seguido hasta entonces. Provocó un cambio.

Este mes ha aparecido en PLoS un artículo similar en el que se desarrolla el software Ed's Tool, diseñado para evaluar la comprensión del azar en los procesos biológicos.
Los autores de Ed's Tool argumentan que éste sirve para poner de manifiesto que la inmensa mayoría de estudiantes (incluídos los universitarios que cursan carreras biológicas) tienen problemas con el azar (y no se refieren al mus). No lo comprenden o, lo que es peor, no reconocen su papel en los procesos biológicos. ¿El azar juega (sic) algún papel?

Según los autores, el azar es el componente principal de procesos genéticos como la pérdida de alelos poco frecuentes, lo que se conoce como deriva genética. Los alelos son las variantes que puede presentar un gen. Si una variante es poco frecuente en una población, por azar puede que no pase a ninguno de los hijos de esta población. El azar habrá hecho desaparecer el alelo.

También es importante en procesos de difusión. La difusión se puede dar en un medio líquido (como al tirar una gota de colorante en un vaso de agua) o a través de la membrana (como la de la célula). Estos procesos son azarosos a nivel molecular. Las moléculas de un líquido se mueve al azar y cada una con una velocidad diferente. A nivel molecular es cuestión de "suerte" que una molécula pase por una membrana. La difusión interviene, entre otros, en el desarrollo embrionario, el desarrollo celular, la fecundación, los impulsos nerviosos, etc...

Los autores, alarmados ante este desconocimiento generalizado del papel del azar, reclaman la inclusión de éste en los temarios de biología, así como eluso de experimentos y experiencias (tanto de laboratorio como de ordenador) para mejorar su comprensión. Es una buena idea, para cuando se logre mejorar la situación de la educación en este país. Que parece dejada a manos del azar.


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10/1/08

Ribefood: ¿seguro que comes bien?

Con frecuencia los omnívoros chistosos acusamos a los que siguen pautas diferentes de alimentación de porner en riesgo su salud porque debido a su particular dieta pueden tener carencias de minerales, vitaminas, etc. Ocurre, por ejemplo, con los vegetarianos, que tienen que dar constantes explicaciones de cómo se lo montan para no padecer deficiencia de hierro o vitamina B12.

Pero vosotros, omnívoros que os creeis fieles seguidores de la dieta mediterranea, ... ¿Estáis seguros de que consumís suficiente cantidad de ácidos grasos Omega-3? ¿Pondríais la mano en el fuego por vuestros niveles de vitaminas del grupo B? ¿Realmente pensáis que consumís suficiente zinc y magnesio y que no os estáis pasando con el sodio? ¿Que no tenéis problema con la fibra? ¿Y que no estáis acumulando peligrosamente tóxicos provenientes de los alimentos?


Si os interesa saberlo para estar tranquilos o mejorar vuestra alimentación, está disponible una nueva aplicación en Internet, abierta al público general en 3 idiomas, que ayudará a corregir malos hábitos alimentarios: Ribefood.

Esta aplicación se presentó el pasado mes de diciembre y ha sido desarrollada por un grupo de científicos de la Universidad de Barcelona y la Universitat Rovira i Virgili. Ribefood es una aplicación que ofrece un sencillo cuestionario en el que el usuario debe marcar su consumo semanal de diferentes productos, desde grasas a carnes pasando por mariscos, frutas y verduras o bollería industrial. Teniendo en cuenta la edad, el peso y el sexo del usuario, ofrece de forma muy gráfica los gramos y kilocalorías totales consumidos de los productos en cuestión. Además, compara la ingesta semanal del usuario con la ingesta recomendada de cada alimento y alerta de los productos de los cuales se ha abusado o se han consumido en cantidad insuficiente.

Pero lo más novedoso de Ribefood es que ofrece datos (en g/kg) de la ingesta aproximada semanal de contaminantes frecuentes que se encuentran en los alimentos, y da información sobre la importancia biológica que dichos contaminantes pueden tener: arsénico, dioxinas, hidrocarburos cancerígenos...De manera que también obtenemos información de si nuestra alimentacion nos está perjudicando más allá del exceso de calorías.
La página también ofrece unas tablas de los alimentos con los niveles más altos de macronutrientes y micronutrientes por si tenemos que solucionar alguna deficiencia, y los niveles más bajos de contaminantes, a título informativo.

Verduras asesinas (Flickr)

Los resultados obtenidos se pueden imprimir.
La única pega es que no están representados todos los alimentos, con lo que el cálculo del consumo semanal resulta simplemente aproximado. Aún así, constituye una herramienta estupenda para concienciarnos de la importancia de una buena alimentación y conocer nuestros puntos flacos.


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9/1/08

Y las ratas, ¿cómo se comunican?

Las ratas son animales que siempre han acompañado al hombre. Su proliferación está muy asociada a los asentamientos humanos. Por mucho que nos pese, donde hay seres humanos, hay ratas. Y no busquéis el doble sentido a mi última afirmación. Pero las ratas no se relacionan con el hombre únicamente por vivir de sus despojos, también han cobrado un peso muy importante en el desarrollo de las ciencias biológicas dado que son los animales de experimentación por excelencia. Sabemos de la fisiología de la rata casi tanto como de la del ser humano (¿o quizá más?). Pero hay un aspecto sobre la rata del que se habla menos, pero que a los científicos también les ha interesado: sus modos de comunicación.



La comunicación no es terreno exclusivo de los seres humanos. Todos los seres vivos se comunican, incluso los más sencillos, aunque lo hagan a través de meras señales bioquímicas. Y las ratas, por supuesto, no iban a ser menos. Estos animales se comunican a través de vocalizaciones ultrasónicas (decimos que un sonido es ultrasónico cuando su frecuencia está por encima del umbral de audición humano que se encuentra entre los 20 y los 20.000 Hz). Por tanto, los seres humanos no podemos oír los sonidos que emiten. Parece ser que emiten dos tipos distintos de vocalizaciones, unas de baja frecuencia (para ellas, para nosotros siguen siendo de frecuencia ultrasónica) de unos 22.000 Hz y otras de alta frecuencia de unos 50.000 Hz.
Estos dos tipos de vocalización cumplen funciones distintas, mientras que las de baja frecuencia (22.000 Hz) se asocian a situaciones estresantes para el animal (presencia de depredadores, falta de alimento, agresión,…), las de elevada frecuencia están relacionadas con situaciones agradables.

En el artículo que se ha publicado en PLoS ONE el pasado mes de diciembre han estudiado como afectan estas vocalizaciones al comportamiento de los animales. Los autores concluyen que las vocalizaciones «alegres» son indispensables para el comportamiento social de las ratas y tienen la capacidad de estimular un comportamiento de aproximación entre individuos. Cabe decir que estos estudios se realizaron siempre con ratas macho para descartar que las vocalizaciones se utilizaran como reclamo sexual. Además, un aspecto interesante que han observado es que cuando dos ratas que habían compartido jaula durante un tiempo eran separadas, emitían esas vocalizaciones en un intento de seguir comunicándose con su compañero.


Qué interesante saber que la comunicación es también muy importante entre las ratas y, de nuevo, no busquéis el doble sentido…


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8/1/08

La vida es normal (excepto cercanías Renfe...)

De vez en cuando te cae entre manos un ejemplo de esas pseudoestadísticas que dicen cosas como "las mujeres son más sensibles a las corrientes de aire", "los hombres tienen menos capacidad verbal". Perdonadme que los dos ejemplos sean afirmaciones favorables a las mujeres, pero ¿alguien, en la ola de corrección política que nos invade" ha oído en los últimos 10 años una estadística donde la afirmación sea positiva sobre el género masculino?" Ah, si, quizás una de aquellas afirmaciones que se supone señalan una virtud pero que todo el mundo interpreta como un defecto: "los hombres tienen más fuerza bruta. ¡Pues vaya virtud, en el siglo XXI!

Pues bueno, como estoy un poco cansado de estas estadísticas que, a pesar de que a veces provienen de estudios serios, se convierten en "tropelía científica" en manos de los medios generalistas, obsesionados en fabricar titulares llamativos, hoy os hablaré de una gran amiga de cualquier científico medianamente serio: la distribución normal.

No es un sombrero! De Flickr
Tomemos cualquier característica básica. Por ejemplo, la altura. Ara pensad en la persona más bajita que conozcáis (ay, sí, la tita Antonia, que era un tapón, debía medir 1,20...). Después pensad en la más alta (ostras, sí, el primito Pau, que juega en la NBA y que mide como 2,23 o así...). Pues bien si ahora colocáis todo el resto de gente que conocéis, en una gráfica, acabaréis teniendo una imagen similar a una campana, o incluso aproximada a la famosa "serpiente que se ha comido a un elefante" del genial Saint-Exupéry (me permitís que os recomiende "El Principito"?). O sea, dicho de otra manera, obtendréis un gráfico que representará la camapan de Gauss, que se conoce también como "distribución normal". Habéis visto qué nombre? ¡Normal! Pues ahora quiero que os quedéis con qué quiere decir normal: normal quiere decir exactamente repartido como en esta campana: los extremos están formados por las variantes menos frecuentes, tanto por exceso como por defecto respecto a la cualidad que se está midiendo. A medida que te acercas al centro de la figura, la cantidad de individuos aumenta, hasta que llegas a los individuos más abundantes, que acostumbran a ser justo los que tienen la media!
Pues bien, si ahora pensais en esos estudios sobre cualidades más etéreas como "las mujeres tienen un vocabulario más rico", debéis ser conscientes de que, tanto mujeres como hombres tiene, para esta cualidad (y suponiendo que el estudio se haba de una forma seria) una distribución normal, y lo que se está comparando son las dos medias. Si se comparan directamente las dos distribuciones, superponiéndolas, lo que se encuentra es que, a pesar de que la media de las mujeres está por encima de la de los hombres,las dos distribuciones están, fundamentalmente, solapadas, una sobre la otra, de forma que los individuos de cada género están mezclados. Es decir que, pudiendo plantear las cosas para destacar las similitudes (tanto hombres como mujeres estamos mezclados en los mismos niveles para cualquier característica, aunque la media pueda ser diferente según el sexo), se decide plantear la cuestion desde el punto de vista "yo más, tu menos".

La major part de la població te valors similars per a totes les característiques

Os imagináis que alguien dijese en las noticias "las mujeres son más bajas que los hombres". En seguida pediríamos un matiz a esta afirmación ¿no? "Las mujeres son, en promedio, más bajas que los hombres". Esta sencilla corrección es sistemáticamente olvidada por todos los medios de comunicación generalistas, que parecen facturar por palabras y necesitan titulares sencillos y espectaculares para mantener bien plano nuestro encefalograma...


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7/1/08

El infinito, el azar y los seres superiores: Los límites del cerebro

Estaba la víspera del 24 cenando con unos amigos, con cervezas y vino, teniendo una de esas conversaciones que la edad, el alcohol y, en mi caso, la fiebre, suelen servir entre el segundo, el postre y el cambio de bar, hablando de la existencia (o no) de un ser superior y de la capacidad (o no) humana (o no) por aprender, cuando se llegó a una de mis tantas obsesiones: la incapacidad de los humanos por comprender conceptos abstractos como el azar, el infinito o la no linealidad (lo que casa con el determinismo de los actos, la insoportable levedad del ser...).


Como en todas las buenas discusiones no hubo gritos ni intentos de imposición, una buena partida de cartas en la que enseñamos los naipes intentando mejorar la mano de todos. Y salió una nueva idea (quizás sólo para nosotros). El cerebro no puede librarse de la máxima de que Nada en biología tiene sentido si no es bajo la luz de la evolución. Siendo así, ¿a qué y en qué mundo se ha adaptado nuestro cerebro? A un mundo finito regido por la causalidad (que no casualidad). Un mundo en el que hay números naturales de elementos y relaciones de causa-efecto entre las cosas que podrían afectar nuestra supervivencia.

Gracias a la plasticidad del cerebro hemos podido aprender a trabajar con el concepto de infinito e, incluso, podemos tratar de acercarnos a "las leyes del azar", pero eso no quiere decir que los comprendamos. Nos es imposible comprender e interiorizar el infinito (pensaremos en un número muuuuuy grande, que estará a igual distancia del infinito que la unidad) o en el azar (o en la física cuántica). Sabemos que están ahí y tenemos maneras de aceptarlos y poder trabajar con ellos, al igual que podemos "ver" en infrarrojos, pasándolos a luz visible. Pero nunca podremos comprenderlos.


¿No será esta incapacidad la que nos fuerza a buscar explicaciones "antropogéicas" (que queden dentro del mundo humano, y, por tanto, de su comprensión) a fenómenos que no los tienen? ¿No serán los límites de nuestro cerebro el origen de los seres superiores?


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1/1/08

El arte de la simulación

Todos simulamos de vez en cuando. Simulamos que nos gusta la comida de nuestra suegra. Simulamos que nos gusta ese suéter horroroso que nos acaban de regalar. Simulamos que estamos de acuerdo con la estúpida decisión que acaba de tomar nuestro jefe. En fin, que nos gusta simular.

Según el diccionario de la Real Academia Española, simular es representar algo, fingiendo o imitando lo que no es. Los seres humanos somos maestros en ese campo. Sin embargo, este término adquiere un significado mucho más especializado cuando se aplica en el ámbito de las matemáticas y la estadística. Según la definición de R.E. Shannon, «la simulación es el proceso de diseñar un modelo de un sistema real y llevar a término experiencias con él, con la finalidad de comprender el comportamiento del sistema o evaluar nuevas estrategias para el funcionamiento del sistema». Resumiendo, consiste en utilizar computadoras con una elevada capacidad de cálculo para imitar de forma experimental como se comportaría un sistema complejo para comprender mejor su funcionamiento y, quizá, predecir como se comportaría bajo determinadas circunstancias. Podríamos simular el comportamiento de una epidemia, la respuesta del sistema inmunitario humano, el funcionamiento de sucursales bancarias y un largo etcétera. Las opciones son infinitas y su utilidad indiscutible. O no.

Bueno, no es que quiera poner en duda la utilidad de la simulación para el estudio de sistemas complejos, sin embargo, me resulta gracioso ver para que la han utilizado algunos investigadores. Digo esto por un estudio publicado hace algo más de un año en el Journal of Artificial Societies and Social Simulation en el que su autor utiliza estas técnicas para estudiar los entresijos de ese famoso concurso «musical» con el que las televisiones europeas nos deleitan cada año. Sí, sí, estoy hablando de Eurovisión. Según este estudio, existen bloques geográficos que se votan entre sí. Además, estos bloques no son estáticos sino que evolucionan a lo largo del tiempo, seguramente, propiciados por cuestiones políticas o migratorias. Parece ser que existen dos grandes bloques, el Imperio Vikingo formado por los países escandinavos, los países bálticos e Irlanda, y el bloque denominado «Pacto de Varsovia» que comprende Rusia, Rumania y la antigua Yugoslavia. Y es más, aquellos países situados en regiones centrales tienen mayor probabilidad de ser futuros ganadores del concurso.

Finlandia que pertenece al bloque denominado Imperio Vikingo ganó el certamen en 2006
(De Flickr)

Evidentemente, el estudio es muy serio y se analizan en detalle las relaciones entre países a lo largo de la historia de Eurovisión. Una de las conclusiones más interesantes es que la formación de esos bloques ha tenido una enorme influencia en el resultado del concurso en varias ocasiones. Es decir, que independientemente de la calidad de las canciones, ese fenómeno de colusión (pacto ilícito en daño de tercero) a la hora de votar es el que determina el resultado final del concurso.

El hecho de que España quede fuera de los dos bloques principales (Andorra parece ser nuestro único aliado), nos coloca en muy mala posición para ganar el certamen. ¿Será por eso que cada año se esfuercen menos en buscar una buena canción que nos represente?

Se me ocurre otra pregunta, ¿era necesario un estudio tan serio para demostrar que las votaciones están más influenciadas por la nacionalidad que representa una canción que por su calidad? En España ya lo sabíamos gracias a los acertados comentarios de José Luis Uribarri que siempre hacía muy buenas predicciones sobre las votaciones de cada país. ¿Los comentarios de Uribarri se basaban únicamente en la observación y en su experiencia, o utilizaba estudios como este para hacer sus predicciones? Cuántas preguntas sin respuesta… (léase irónicamente).


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