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17/2/08

Algunos comentarios sobre la homeopatía

A esta humilde colaboradora le gustaría realizar unas observaciones a algunos comentarios frecuentes que suelen realizar los usuarios felices (que los hay) y defensores varios de la homeopatía...Si se os ocurre algún otro estaremos encantados de incluirlo. Los principios básicos
en los que se basa la homeopatía (la fuerza vital, la ley de semejantes, la individualización y las dosis infinitesimales) se dan por conocidos, pero tenéis un resumen aquí.

-El éxito de la homeopatía no se puede explicar por el efecto placebo, ya que también funciona en niños y animales, que no muestran efecto placebo.


Los niños pequeños y los animales, pese a que no se les atribuye tener plena consciencia como un ser humano adulto, manifiestan curaciones espontáneas como cualquier hijo de vecino, que también se engloban bajo el término "efecto placebo". El efecto placebo no es un término riguroso que defina solamente las consecuencias de la sugestión supersticiosa de una mente racional y pensante sobre su curación. Aunque normalmente se utiliza esa expresión para referirse al efecto de prácticas rituales y de la fe en la curación, en realidad engloba cualquier efecto no específico sobre la salud, sean cuales sean sus causas. El efecto placebo es un término genérico que designa la multitud de explicaciones que pueden estar detrás de que humanos o animales manifiesten procesos de mejoría o curación espontánea en ausencia de principio activo farmacológico (que es un fenómeno observable en los ensayos clínicos): efectos del contacto físico con el experimentador, artefactos experimentales, particularidades inespecíficas del organismo en concreto, dieta, desviaciones estadísticas, tiempo atmosférico, influencias de la luna, estrés ...¡el efecto placebo se está investigando desde hace décadas!
De hecho, precisamente porque en niños y animales támbién es necesario discernir entre los efectos derivados de un tratamiento farmacológico y los efectos derivados de otra rocambolesca explicación, es por lo que es obligado utilizar también los ensayos clínicos randomizados, controlados y doble ciegos en las investigaciones que conciernen a niños pequeños y a animales, y en general se incluyen los grupos control en cualquier experimentación con seres vivos (incluso a nivel de cultivos celulares).

-En la medicina tradicional también se usan medicamentos basados en el principio homeopático de dilución infinitesimal, por ejemplo las vacunas, que contienen cantidades muy pequeñas del microbio o virus causante de la enfermedad y que pese a todo son suficientes para que el organismo genere resistencia.

Las vacunas no pueden compararse en modo alguno con los preparados homeopáticos. Los preparados homeopáticos son diluciones infinitesimales de una sustancia (que evidentemente no siempre es un microrganismo patógeno), hasta el punto de que no hay trazas detectables de principio activo en el preparado. Las vacunas están compuestas por antígenos purificados del microbio causante de la enfermedad o por los mismos patógenos inactivados o atenuados, en dosis bajas pero suficientes para que sean detectadas experimentalmente, pero sin comprometer la salud del receptor de la vacuna. Además en el desarrollo de las vacunas es obligatorio completar los ensayos clínicos randomizados, controlados y doble ciegos de rigor, antes de ponerla a la venta. No se basan en níngún principio homeopático de dilución o agitación y responden a todos los procedimientos experimentales de la ciencia "tradicional".


-La homeopatía se conoce desde hace 200 años, si no funcionara no hubiera durado tanto.

Que una creencia (sobre todo si lleva tras de sí un negocio de pingües beneficios) se mantenga durante muchos años no tiene relación con que sea cierta o falsa: el paso de los años no constituye una forma de demostración en sí misma. Esto es algo que saben bien los médicos pues a lo largo de la historia de la Medicina se han mantenido creencias médicas erróneas y horribles que tardaron siglos en corregirse; la teoría de los humores, por ejemplo, provocó que los matasanos practicaran sangrías a discreción a los pacientes pensando que eso sanaría su enfermedad, y tuvieron que pasar un par de siglos antes de que los medicos quedaran convencidos de que no constituia un beneficio en la mayoría de casos, y sí un perjuicio. Semmelweis murió loco antes de convencer a sus colegas de que tenían que lavarse las manos antes de atender partos. Y en el resto de disciplinas científicas hay casos más sangrantes, como la creencia de que la Tierra era plana o el creacionismo, que sigue vigente con el lavado de cara del diseño inteligente.
Los preparados homeopáticos son inofensivos en sí mismos: no causan más daños que al bolsillo y no producen efectos secundarios, razón suficiente para que no sean retirados de inmediato y se mantenga su uso. Además, los usuarios descontentos con la homeopatía se cuidan mucho de reconocerlo para evitar burlas y críticas, con lo que hay un sesgo a la hora de recoger opiniones sobre la homeopatía. Los preparados homeopáticos viven un auge de publicidad y presencia en los medios, hay muchos intereses económicos detrás: pero la popularidad tampoco constituye una demostración de efectividad.

-En los ensayos clínicos randomizados, controlados y doble ciegos tradicionales se suele demostrar que la homeopatía no funciona, pero se debe a que no es correcto aplicarlos a la homeopatía, sólo sirven para la medicina tradicional.

El uso de controles y la reducción al máximo de los efectos artefactuales y del azar en la experimentación viene derivado del uso del método científico, que es el sistema racional por excelencia de probar una hipótesis y desechar las creencias falsas y los prejuicios. El diseño de los ensayos clínicos garantiza que ni el azar, ni el efecto placebo, ni el interés sesgado del investigador, interfiera en las conclusiones. De otra manera cualquiera podría demostrar lo que le viniera en gana ajustando el diseño del experimento a sus propios intereses. En ciencias como la farmacología, no basta con la observación empírica de un fenómeno para dar ese conocimiento como cierto.

-Hay estudios que demuestran que el agua tiene memoria y se acuerda de las moléculas que han estado en contacto con ella.

Esa afirmación se basa en la manipulación de los conocimientos químicos que se tienen sobre las diferentes estructuras de la molécula de agua, de las cuales podéis aprender mucho aquí (está en inglés). Los defensores de la homeopatía deben explicar cómo tras una dilución infinitesimal de un soluto esas estructuras se mantienen estables tras la dilución, las agitaciones y la ingestión por parte del paciente, o qué pasa con las estructuras causadas por las impurezas inevitables incluso en el agua más pura, que también pueden considerarse como solutos.
Además, demostrar que en el agua existe un efecto memoria estable, dependiente del soluto, predecible y mantenido en el tiempo no es lo mismo que demostrar que ese efecto cura enfermedades de forma significativamente mayor que un placebo. Es una falacia relacionar una cosa con la otra.

3 comentarios:

Salva dijo...

Enhorabuena, Elena.

Fantástica entrada, clara, concisa, amena, útil, y me faltan adjetivos.

Con esta labia, tranquila de cara al viernes. Lo vas a petar!

Javi dijo...

Me ha gustado mucho el artículo, un verdadero placer leerlo.
Nunca había entrado en este blog, pero prometo hacerlo en un futuro.
Un Saludo desde tierras mañas ;)

Javi

Salva dijo...

Muchas gracias, Javi.

Se agradecen los cumplidos. Intentaremos seguir en la brecha.