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12/12/07

La diabetes, la obesidad y…el insomnio

En varias ocasiones os hemos hablado de las enfermedades metabólicas como la obesidad y la diabetes (aquí y aquí). Hoy día, es muy natural oír hablar de estas dos enfermedades y lo cierto es que ambas están muy relacionadas. Una puede ser consecuencia de la otra y viceversa. Es decir, si eres obeso tienes una mayor probabilidad de desarrollar diabetes de tipo II y si ya eres diabético tienes más probabilidades de convertirte en obeso o que tu obesidad se agrave aún más. Vamos que la una alimenta a la otra.

Pero por si ser obeso y diabético no fuese suficiente, un artículo de revisión que se ha publicado recientemente nos indica que diversos estudios epidemiológicos apuntan a que en esta historia se suma un nuevo elemento: las alteraciones del sueño.

El insomnio (De Flickr)

Parece ser que existen interacciones bidireccionales entre los ciclos de sueño y el sistema endocrino. Como os hemos comentado en una entrada anterior (aquí), la función exacta del sueño todavía se desconoce pero tiene una enorme importancia en el mantenimiento de las capacidades cognitivas. Pues bien, parece ser que también es un factor clave en el mantenimiento de nuestra fisiología a nivel periférico.

Una falta de sueño durante periodos prolongados de nuestra vida puede tener efectos negativos sobre el metabolismo de los carbohidratos (la glucosa es un carbohidrato) y la función endocrina, como la pérdida de sensibilidad a la insulina (rasgo característico de la diabetes de tipo II). Además, la restricción del sueño también se asocia con una reducción de la hormona leptina (que nos provoca sensación de saciedad) y elevaciones en la grelina (nos provoca apetito). Este desequilibrio entre esas dos hormonas provoca que tengamos más sensación de hambre y, en especial, por los alimentos ricos en carbohidratos. Vamos que dormir poco nos provoca hambre y si no somos capaces de controlar nuestro apetito, con toda seguridad tendremos problemas de peso. Pero la historia no acaba aquí. Resulta que si eres obeso tienes mayor probabilidad de padecer lo que se conoce como apnea del sueño, que es algo así como dejar de respirar durante algunos segundos mientras duermes. Esos periodos de apnea provocan «microdespertares» que disminuyen muchísimo la calidad del sueño. De nuevo, estas alteraciones del sueño pueden incrementar aún más los desequilibrios hormonales que provocan alteraciones endocrinas. Esto es el pez que se muerde la cola.

En definitiva, no hay secreto: hay que comer bien y dormir bien, ¡quién pudiera!

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